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progresivos

¿Los anteojos pueden provocar vértigo o mareos?

Estrenar unos anteojos nuevos y sentir mareos puede resultar preocupante. Muchas personas experimentan una sensación de inestabilidad, desorientación o incluso un leve vértigo durante los primeros días de uso.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, estos síntomas forman parte del período normal de adaptación a una nueva graduación o a un nuevo tipo de lente y desaparecen con el uso continuo. Sin embargo, cuando el vértigo persiste o aparece acompañado de otros síntomas, es importante buscar una evaluación médica para descartar otras causas.

¿Los anteojos realmente pueden causar vértigo?

Sí, pero generalmente de forma temporal.

Cuando cambiás de graduación o comenzás a usar un nuevo tipo de lente, el cerebro necesita adaptarse a una forma diferente de percibir el espacio y las distancias.

Durante ese proceso pueden aparecer:

  • mareos leves;
  • sensación de inestabilidad;
  • dificultad para calcular profundidades;
  • percepción de que el piso se mueve o “flota”;
  • náuseas leves en algunos casos.

¿Por qué ocurre esta sensación?

Los ojos y el cerebro trabajan juntos para interpretar el entorno.

Cuando una nueva graduación modifica la forma en que llega la imagen a la retina, el cerebro necesita reajustar esa información.

Hasta que esa adaptación ocurre, algunas personas pueden sentir:

  • que los objetos están más cerca o más lejos;
  • que las escaleras parecen tener otra profundidad;
  • que el suelo está inclinado;
  • una leve sensación de movimiento al caminar.
  • Este fenómeno se conoce como vértigo visual o mareo visual.

¿Quiénes tienen más probabilidades de sentir mareos?

El período de adaptación suele ser más evidente cuando:

  • es el primer par de anteojos;
  • hubo un cambio importante en la graduación;
  • comenzás a usar lentes progresivos;
  • se corrigió un astigmatismo importante;
  • el armazón tiene una forma o tamaño muy diferente al anterior.

No todas las personas experimentan estos síntomas y su intensidad puede variar considerablemente.

¿Los lentes progresivos producen más vértigo?

Sí, es posible.

Los lentes progresivos incorporan diferentes graduaciones dentro de un mismo cristal, por lo que requieren aprender a utilizar distintas zonas para mirar de lejos, de cerca y a distancia intermedia.

Durante la adaptación algunas personas pueden notar:

  • visión lateral ligeramente distorsionada;
  • dificultad para bajar escaleras;
  • sensación de desequilibrio;
  • necesidad de mover más la cabeza para enfocar.
  • En la mayoría de los casos, estos síntomas disminuyen con el uso diario.

¿Cuánto dura la adaptación?

El tiempo varía según cada persona.

Como referencia:

  • durante las primeras 24 a 48 horas es normal notar diferencias;
  • entre los primeros 7 días la mayoría de los usuarios comienza a sentirse cómoda;

algunas personas pueden necesitar hasta dos semanas, especialmente con lentes progresivos o cambios importantes de graduación.

Si después de ese tiempo los síntomas continúan, es recomendable revisar la graduación y el ajuste de los anteojos.

¿Qué hacer si tus anteojos nuevos te marean?

Algunas recomendaciones pueden facilitar la adaptación.

Usalos de forma continua

Si el profesional indicó utilizarlos durante todo el día, tratá de hacerlo.

Alternar constantemente entre los lentes nuevos y los anteriores suele prolongar el período de adaptación.

Verificá el ajuste del armazón

Un armazón torcido o mal apoyado puede modificar la posición de las lentes respecto a los ojos.

En muchos casos, un pequeño ajuste realizado en una óptica mejora notablemente la comodidad.

Caminá con precaución durante los primeros días

Especialmente si utilizás lentes progresivos o hubo un cambio importante de graduación.

Bajar escaleras o caminar por superficies irregulares puede sentirse diferente hasta completar la adaptación.

Descansá si lo necesitás

Si el mareo aparece durante actividades prolongadas como leer o trabajar frente a una computadora, realizar pequeñas pausas puede ayudar.

¿Y si el vértigo no está relacionado con los anteojos?

No todos los episodios de vértigo tienen un origen visual.

Con frecuencia, el vértigo está asociado a problemas del oído interno, como alteraciones del sistema vestibular, infecciones, enfermedad de Ménière u otras afecciones neurológicas.

Por eso, si los síntomas no comenzaron al cambiar de anteojos o persisten durante mucho tiempo, es importante consultar con un profesional.

¿Cuándo deberías consultar de inmediato?

Buscá atención médica si el vértigo se acompaña de alguno de estos síntomas:

  • pérdida repentina de la visión;
  • visión doble;
  • dolor de cabeza intenso y diferente al habitual;
  • dificultad para hablar;
  • debilidad en un brazo o una pierna;
  • pérdida del equilibrio importante;
  • vómitos persistentes.

Estos síntomas requieren una evaluación médica urgente porque podrían indicar un problema diferente al uso de los anteojos.

Consejos para una adaptación más cómoda

Durante los primeros días:

  • utilizá los anteojos según las indicaciones del profesional;
  • evitá volver constantemente al par anterior;
  • mantené las lentes limpias;
  • asegurate de que el armazón esté correctamente ajustado;
  • descansá la vista cuando trabajes muchas horas frente a pantallas.

Preguntas frecuentes

¿Es normal marearse con anteojos nuevos?

Sí. Un leve mareo o sensación de vértigo durante los primeros días puede formar parte del proceso de adaptación a una nueva graduación.

¿Los lentes progresivos producen más mareos?

Pueden requerir un período de adaptación más largo que los lentes monofocales debido a las diferentes zonas de enfoque que incorporan.

¿Un ajuste del armazón puede ayudar?

Sí. Incluso pequeñas modificaciones en la posición del armazón pueden mejorar la comodidad visual y reducir la sensación de inestabilidad.

¿Qué pasa si después de dos semanas sigo con mareos?

No es habitual. En ese caso conviene revisar la graduación, el centrado de las lentes y el ajuste del armazón. Si todo está correcto, un profesional podrá evaluar otras posibles causas del vértigo.

Conclusión

Los anteojos nuevos pueden provocar una sensación temporal de mareo o vértigo mientras el cerebro se adapta a la nueva forma de percibir el entorno. En la mayoría de las personas, estas molestias desaparecen en pocos días sin necesidad de realizar ningún tratamiento.

Si el vértigo persiste, empeora o aparece acompañado de otros síntomas importantes, es recomendable consultar con un oftalmólogo o con un médico para identificar la causa y recibir la atención adecuada.

¿Tus anteojos nuevos te generan molestias?

Si el mareo persiste, empeora o no mejora durante la adaptación, conviene revisar la graduación, el centrado y el ajuste con un profesional.

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Importante: Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación profesional. Si los síntomas son persistentes, intensos o aparecen de forma repentina, consultá con un oftalmólogo o médico según corresponda.

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