Que te calcen bien cambia todo
Si se deslizan, presionan o quedan torcidos, no siempre necesitás otro armazón: a veces solo hace falta un ajuste profesional.
Ver LentesUNA REVISIÓN SIMPLE
Comprobá el apoyo. Sin doblar nada.

Apoyalos sobre una superficie plana
Con las patillas abiertas, observá si ambas puntas tocan la mesa de manera pareja.
Revisá tornillos, bisagras y plaquetas
Buscá piezas flojas, movimiento desigual o apoyos que estén girados. No uses pinzas ni pegamento.
Volvé a probarlos frente al espejo
Si siguen torcidos, se caen o molestan, el ajuste debe hacerlo una persona especializada.
CUIDADO COTIDIANO
Hábitos simples que ayudan a conservar el calce.

Ponelos y sacalos con las dos manos.
Así evitás torcer una patilla más que la otra.
Guardalos siempre en su estuche.
Protege el frente, las bisagras y los cristales.
Limpialos con paño de microfibra.
Un apoyo limpio también mejora la estabilidad.
NO CALIENTES, DOBLES NI PEGUES EL ARMAZÓN EN CASA.
El ajuste correcto requiere herramientas y temperatura controlada.
CUANDO EL CALCE NO MEJORA
El mejor ajuste es el que no se nota.
Si el armazón está torcido, una bisagra está floja, las plaquetas molestan o los cristales no quedan alineados con tus ojos, acercate a una óptica. Un ajuste profesional cuida el armazón y tu comodidad.